En estos 100 años
de vida, encontramos en la ciudad construcciones que nos remontan
a los primeros años, construcciones que aún hoy
están en pie y que son testimonio de la vida en aquella
época. Hoy forman parte de nuestro patrimonio, y es necesario
conocerlas para concientizar y sensibilizar a la comunidad acerca
del valor que poseen, y de esta manera protegerlas.
La Dirección de
Turismo de la Municipalidad de General Madariaga ha diseñado
este circuito histórico denominado “Si las paredes
hablaran...”, nombre aportado por Bocha Arancedo, quien
a través de sus “Vivencias” nos permitió
en esta oportunidad conocer parte de la historia de nuestra
ciudad reflejada en las paredes que aún están
en pie, y a las que pasamos a escuchar...
A partir de ahora te acompañamos
para que juntos descubramos el patrimonio arquitectónico
de General Madariaga, que heredamos de nuestros padres, abuelos
y bisabuelos, diseñado
Introducción
Cuando este pueblo nació,
tras el trazado de su planta urbana, suburbana y quintas, la
mayor inquietud de Don Benjamín Zubiaurre fue instalar
hornos de ladrillos, para que las casas que se edificaran en
este noble material, más chapas, hierros y madera, fueran
duraderas, confortables y casi inalterables al paso de los años.
Y ya llegando a los 100 años esto se cumplirá,
por supuesto en las que fueron cuidadas.
La mayoría de las primeras casas de material fueron construidas
por Don Celestino Deluchi, Luis Gualla y Ricardo Cuevas.
Es difícil hacer exacta la historia de las casas porque
ya no queda documentación de tantos años y porque
la mayoría –salvo honrosas excepciones- han cambiado
de dueños o habitantes o rubros de negocios o han sido
modificadas, o incorporadas a otros; en fin, están tan
cambiadas que son irreconocibles, por no mencionar las que fueron
demolidas en una de sus partes o en su totalidad. Detalles de
arquitectura de época fueron borrados como aberturas,
puertas y ventanas que han sido reemplazadas para permitir el
ingreso de mayor luz, hacer más fácil el acceso
o simplemente por seguridad.
De todas formas, mirando para arriba la mayoría de las
casas, cerca del techo, se conservan originales.
Las personas que han vivido
en estas casas le han dejado detalles en su construcción,
en sus jardines, patios, y lo más importante su nombre
o su apellido, lo que ha hecho que cada casa no sea como otra
casa. Cada una tiene su personalidad y ostenta en orgullo el
título que le dio su dueño: la casa del Doctor
Halliburton, la Casa Cosme, la esquina de Böhm, la chacra
de las monjas, el Barrio del Hospital viejo, el almacén
de Beriguistain, lo Cagigal, etc. Éste es un pueblo en
recuerdos personalizados, y a sus habitantes así nos
gusta.
Reseñas de
las casas
1) Casa de las hermanas
Pérez (Calle Rimondi esq. Rivadavia)
Esta casa fue edificada
en su época en la sección Quintas y luego el trazado
del pueblo dividió a esta quinta en varias partes.
Esta casa se conserva tal cual fue construida en 1910 y ha pertenecido
a la familia desde entonces.
Es una casa de mampostería, con techo de chapa, con su
planta en forma de U. Posee una gran fachada, que mide 20 metros
de largo, y tiene una puerta zaguán central y ventanas
en sus laterales. Sobre la puerta central y las ventanas se
aprecian dinteles curvos y en sus paredes columnas empotradas
y almohadillado a modo de ornamentación. En la parte
superior de la fachada se encuentra la fecha de construcción
y la cornisa está coronada por balaustradas.
La casa tiene un gran terreno con un amplio jardín en
el que se destaca la enorme Santa Rita y una palmera, casi centenaria,
típicas en las casas más antiguas. Fue construida
con los mejores materiales de la época.
2) Antigua fonda
y bar Carballo (Av. Buenos Aires y calle 5, hoy Forrajería
Katua).
Siempre fue una esquina
importante a la entrada, y se lo conocía como “Lo
Carballo”, y el barrio se denominaba Barrio Carballo.
La manzana donde se encuentra quedó muy alta, producto
de los trabajos de nivelación de la Calle Ancha que era
el acceso obligado para tropillas y carruajes.
El Sr. Carballo tenía un almacén surtido con anexo
de bar, comidas rápidas, copas; pero fue sobre todo un
lugar de reunión de forasteros y lugareños que
entre cuentos, barajas y guitarras pasaban la tardecita acompañados.
El edificio es original, tuvo años de esplendor, otros
no tanto y hasta fue una tapera, pero allí sigue ahora
comerciando como en sus orígenes artículos de
campo.
3) Casa de la Flia.
Sagrario (Avenida Buenos Aires e Intendente Cabrera)
Esta casa sobre la Av. Bs.
As. -antes Calle Ancha- fue del primer rematador Don Arturo
Etchegaray y luego perteneció a su cochero, el sr. Sagrario.
La casa es obra del constructor Don Ricardo Cuevas. Aún
se conserva la reja de entrada al patio, es de hierro trabajada
de dos hojas. Las habitaciones daban a una galería interior,
y ésta al patio. En el mismo se encuentra un aljibe,
un molino y una palmera centenaria. La casa ocupa un extenso
terreno, ya que antes era una chacra con varios potreros. Las
tierras de la chacra se fueron vendiendo y loteando por lo que
el predio es menor en la actualidad.
4) Boliche Miguez
(Rivadavia 1600, esq. El Tala)
Es una edificación
no muy antigua y de construcción precaria. El lugar fue
famoso porque aquí funcionaba el boliche de Míguez,
lugar de copas y encuentro de gente de dudosa fama. Era muy
concurrido por gente de campo y de los barrios, llamados de
las orillas. Había cada fin de semana guitarreros y músicos
como así también payadores y casi siempre finalizaba
la noche con la intervención policial. Marcó toda
una época en la que los “chicos” venían
por “chicas” al boliche de Miguez.
5) Almacén
de Zamorano (Rivadavia 1500, esq. Maistegui)
Esta antigua construcción,
muy simple y humilde, de ladrillos desnudos sin revoque resiste
al paso del tiempo; sigue por la Rivadavia la casa de familia
y por la calle Maistegui tiene acceso al patio de la casa.
El edificio sigue en pie con su interior como si se hubiera
detenido en el tiempo y en manos de Don Zamorano su propietario
desde siempre.
6) Escuela
N° 1 (Martínez Ituño 227, esq. Sarmiento,
hoy EEM N°1 e ISFD N° 59)
Este edificio data de 1917
año en que la Dirección General de Escuelas resuelve
construirlo para alojar a un grupo de alumnos y sus docentes
que impartían la enseñanza en diferentes edificios
o salones cedidos por privados para ese fin.
Fue escuela primaria común o de “primeras letras”
como se la conocía en esa época. En 1921 y 1952
funcionó la Escuela N° 1 y luego la Escuela Nacional
Normal.
La población recuerda con mucho cariño las escuelas
que aquí funcionaron y sus pupitres de madera con patas
de hierro.
En el medio del patio estaba ubicado el molino de viento que
proveía de agua al establecimiento. Está edificado
(con boleto de origen) sobre terrenos de Flia. Madariaga Anchorena,
que reservó esta manzana para la Iglesia, la comisaría
(que hoy ya no está), un asilo de huérfanos (que
tampoco está), la casa parroquial y otros servicios para
la comunidad.
7) Casa de la Flia
Vera (Maistegui 281, esq. Belgrano)
“La casa de los Vera”
también se la conoció como la “casa de las
48 horas”. Don Policarpo Vera adquirió este lote
a Don Carlos Madariaga para edificar su casa. Él era
comprador de caballos.
Un día decidió casarse y convocó al constructor
Don Ricardo Cuevas para que le construyera una casa de ladrillos
en el medio del lote. Don Ricardo fue al encuentro, dio sus
pareceres, acordaron el precio y dijo que volvería el
mes entrante. “¿Cómo el mes entrante?, vociferó
Don Policarpo, he apalabrado una mujer para matrimonio y eso
será en dos días”.
Don Ricardo trató de explicar pero Policarpo siguió
en la urgencia y no era para contrariarlo: era hombre severo,
de reacciones rápidas y se hacía respetar. Por
lo que el constructor dijo muy tímido que lo intentaría.
La casa fue entregada al tercer día a Don Policarpo y
su señora.
Y cómo habrá estado de bien construida que aún
perdura con un dibujo en su parte superior. Sobre la calle Maistegui
luego se construyó la parte de la casa que hoy se ve.
8) Ex Hotel Pavón
(Sarmiento 1135, esq. Uruguay, hoy Matilda y Concesionaria Sarmiento)
Este céntrico hotel
se extendía por la calle Uruguay y Sarmiento y tenía
terrenos al fondo. Es una vieja construcción revocada
que hoy luce casi genuina sobre todo en la parte superior de
la fachada.
La casa de familia conserva algunos pisos de baldosas originales
como también el zaguán de entrada.
El hotel tenía cuarto con varias camas como se usaba
antes. También había salón bar y fonda
o comedor. Las habitaciones estaban a un lado del zaguán,
además de la casa de familia.
Los parroquianos eran asiduos concurrentes a diario a la hora
de las copas y barajas. Se llenaba en época de cosechas
y la esquila; venían músicos de los pueblos vecinos
y a la noche se armaban guitarreadas.
Cuentan que en la mitad de la noche la gente gritaba: “A
la moda de Labardén, métanle papas a la sartén”,
y con ese dicho servían un cartucho de papas fritas de
papel de diario.
9) Librería
de López y Talabartería De Bernardi (Sarmiento
1124 - 1134)
Estos edificios parecen
una casa, pero en realidad son dos diferentes. Si se observa
hacia arriba vemos dos fachadas totalmente distintas, una con
pilastras y la otra ornamentada con figuras similares a abanicos.
La Talabartería De
Bernardi estuvo durante años en la construcción
de la izquierda, con sus elementos a la vista y la gran mesa
de madera de trabajo; bien a la luz estaba la máquina
industrial de coser cuero y lonas, toda un novedad para la época.
La Flia. De Bernardi se dedicaba a coser lonas para los carros,
para tapar maquinarias y también tapizaban asientos para
los carruajes, los carros y las breaks.
La Librería de López lugar especial en la memoria
de los habitantes de este pueblo, ocupaba el salón de
la derecha -cuya fachada está ornamentada con formas
similares a abanicos.
Bien provista de útiles escolares que a los niños
les gustaban tanto como los juguetes, la librería no
cerraba al mediodía, pues a esa hora era la pasada de
alumnos hacia y desde la Escuela N°1 y el Instituto San
José.
Para gloria de los chicos vendían toda clase de golosinas.
Sus propietarios, el matrimonio Don Modesto López y Doña
Sofía Dalton, tenían un trato muy especial para
con los niños. Él era bien morocho, bajito, decían
de origen correntino. Ella era alta, rubia, delgada, elegante
y hermosa en el arreglo personal.
Ambos trabajaron con los Anchorena, él de parquero y
ella institutriz inglesa a cargo de los niños menores
de la estancia.
Allá se conocieron y se casaron, y sus patrones le regalaron
el lote de terreno, como a otros tantos empleados, donde levantaron
esta librería que atendieron hasta la muerte de él.
10) Tienda Los Vascos
(Avellaneda esq. Sarmiento, hoy Casa Giúdice)
Era una de las más
importantes de Madariaga. Esta esquina fue comprada por Don
Ángel Monteserín, quien puso la Tienda Los Vascos,
en ella, además de los géneros se vendía
ropas para todas las edades. Fue una tienda de nivel que vendía
de todo y tenía gran cantidad de empleados y competía
con otra muy importante que era la Casa Gómez, que ya
no está. Esta tienda, luego de la muerte de Don Ángel,
estuvo en manos de su hijo y luego se cerró.
El edificio continúa genuino, tiene vidrieras con aluminio,
pilastras enmarcando la entrada principal por la esquina y ornamentación
en la parte superior de su fachada y detalles de construcción
típicos de las casas de esa época. La puerta de
entrada es original y los vidrios son biselados.
El piso de las entradas al edificio es de mármol y en
ellos se puede leer la inscripción “Los Vascos”.
11) Cine Teatro
Renacimiento (Avellaneda 171)
Levantado por el constructor Don Ricardo Cuevas, fue la primera
sala de teatro y cine del Pueblo.
Lo edificó recordando los teatros españoles, sala
grande central, rodeado por palcos altos y un hall de entrada.
Acá no se conocían estas construcciones de palcos
“colgados en el aire”, por lo que la prensa lanzó
una campaña diciendo que no eran seguros. El demostró
que no caerían llenando los palcos de ladrillos sueltos
en montón, inició un juicio (que ganó)
a los murmuradores e inauguró su teatro que bautizó
“Renacimiento”.
Cuando el Teatro entró en decadencia Don Ricardo que
era un hombre muy de avanzada hizo un cine con bar, entonces
se podía ver la película sentado como en una confitería.
Don Ricardo Cuevas fue uno de los más grandes constructores
de aquella época que tuvo el Pueblo.
12) Sociedad Italiana
de Socorros Mutuos Dante Alighieri (Avellaneda 150)
La Sociedad Italiana fue
fundada en el año 1912 y en ese mismo año se compró
el lote y se comenzó a edificar la sede social.
Como la mayoría de sus miembros en Italia se habían
dedicado a la construcción, ellos mismos pusieron sus
manos a la obra, levantando paredes, fabricando desde los ladrillos
a los baldosones, por lo que puede decirse que esta casa fue
construida en forma comunitaria por todos los miembros de la
colectividad italiana.
Fue construido con todo el amor del que levanta su propia casa,
con el esmero que da la nostalgia y la necesidad de la reunión
con sus semejantes.
13) Casa de la Flia.
Cortés. (Avellaneda 143)
Fue siempre una casa de
categoría tanto por su ubicación, frente al correo
y al telégrafo, como por su esmerada construcción.
Esta casa tiene en la entrada escalones de mármol, ya
que el terreno fue más alto que el nivel de la calle.
En su fachada tiene molduras y relieves, que terminan en dinteles
trabajados.
Fue durante años “Al Gran Bazar” un negocio
conocido, aunque muchos otros rubros lo han ocupado.
Perteneció al “Rengo” Aquilo que tenía
negocio de relojería, también fue de la familia
Rotondo y de la Flia. Teruggi.
14) Confitería
La Ideal (Avellaneda y Sarmiento, hoy Pato´s Pub)
Esta casa data del año
1919, era una tienda de libaneses y después durante años
fue una confitería conocida con el nombre “La Ideal”,
un lugar de reunión, de tertulia y encuentro por su ubicación
céntrica.
El edificio ha sido modificado tanto en su fachada como en su
interior; sólo se conservan sus características
originales en la parte superior de la fachada, donde se pueden
ver detalles de ornamentación y el año de construcción
(1919).
15)Casa de Doña
Fermina Cangiano (Avellaneda 240)
Esta casa siempre será para el pueblo de Madariaga la
casa de Doña Fermina. Fue construida por Don Pedro Urrutia
que la habitó solo un año, y luego fue alquilada
a Doña Fermina Cangiano quién vivió con
su familia y se desempeño como partera con internación
de pacientes. En la casa de Doña Fermina nacieron cientos
de chicos de nuestro pueblo.
Es del año 1908, su planta tiene forma de U, con aljibe
en el medio y tenía un molino para el agua. Tiene una
galería cerrada lo que la hacia muy confortable.
Tuvo en su frente una modificación porque al bajar el
nivel da la vereda para hacer el asfalto de la calle el terreno
quedó un nivel más bajo y a la casa se le agregó
un escalón en la puerta y dos escalones adentro.
16) Almacén
de Ramos Generales La Victoria (Avellaneda y Belgrano, hoy supermercado
La Unión)
El Sr. Darritchón
compró este terreno el día del primer remate.
Él tenía un almacén en el campo que lo
vendió para venirse a vivir al pueblo y edificó
toda esta esquina que ocupaba media cuadra por cada calle.
Luego se lo vendió a Romero y después a Isaac
Melón Gil. Era un almacén de ramos generales,
con grandes ventanales angostos y altos y acceso importante
sobre la ochava, en la parte de atrás del terreno tenía
una construcción enorme de galpones de chapa.
El almacén era muy importante con la carpintería
interior de pinotea, con mostradores y estanterías, incluso
tenían corralón de caballos porque hacían
reparto en el campo.
Las aberturas están enmarcadas por pilastras de mampostería
con decoraciones de laureles y figuras geométricas de
material. Sobre la parte superior de la fachada en la ochava
aparece la fecha de construcción (1916).
Fue una esquina muy importante porque estaba frente al Hotel
La Loma, hoy Banco Nación.
17) Casa El Gaucho
(Avellaneda 255)
Desde el año 1924
funciona este tradicional comercio de la ciudad. En ese año
Don Silo Pedroche junto con Juan M. Molere y Carlos Corti inauguró
este negocio en un local en la calle Avellaneda, muy cerca del
actual y luego lo mudó al local actual.
En este lugar eran típicas las ruedas de cuentos, en
las que se reunían los gauchos de la época para
contar sus vivencias.
Este comercio de productos de talabartería, tienda y
otros ramos ha sido desde sus comienzos hasta la fecha motivo
de atracción de la gente de campo, de la ciudad y de
numerosos turistas.
Actualmente continúa en manos de la misma familia. Se
destaca la “guacha” colgada en la puerta de entrada.
18) Antigua casa
de la Flia. Cottini (Belgrano 956)
Esta casa es una de las
primeras del pueblo y fue siempre muy conocida porque la habitó
por años el dentista Juan Ángel Cottini. Allí
ejercía su profesión y habitaba con su esposa
Chicha y sus hijos. Es de construcción muy simple y sencilla,
frente liso, puerta zaguán con puerta cancel, ventanas
bien altas con pequeñas rejas. Le falta una parte en
un lateral donde tenía una especie de galería
que ha sido ocupada por el terreno. Luego se adaptó su
frente abriendo otra puerta para el acceso al consultorio.
El frente quedó un poco desproporcionado en cuanto a
su altura porque ésta era una de las manzanas más
altas del pueblo y al nivelar para hacer la calle bajaron la
cota del terreno. Por esta razón se tuvieron que hacer
los escalones para el acceso a la vivienda.
Interiormente eran piezas corridas que daban a un corredor abierto
en el que había muchas plantas con flores que cuidaba
Doña Chicha.
La casa indudablemente conoció mejores épocas,
pero aún está de pie.
19) Antigua casa
Flia. Baradat – Sinescalco (Belgrano 855)
Esta casa que habitó
la familia de Nicasio A. Sinescalco fue muy conocida porque
durante varios años funcionó la Unión Telefónica.
La comunicación era manual: la telefonista con auriculares
conectaba las llamadas por medio de un tablero con casillas.
En las horas claves era un continuo ir y venir de público
por esta oficina para las comunicaciones locales y larga distancia.
20) Sociedad Española
de Socorros Mutuos (Avellaneda 331 - 333)
Esta construcción
data de 1918 y pertenecía a Don Narciso Arce quien la
donó a la S.E.S.M. En ese lugar también funcionó
el Club El Progreso. El edificio fue uno de los más importantes
de la época, y constituyó un exponente destacado
del progreso edilicio.
Posee en la parte superior de la fachada un león (originalmente
eran dos pero uno fue donado al Club El León por Cornelio
Aristegui). También se puede ver el escudo de España.
En su interior aún se conservan los pisos y cielorrasos
de pinotea, destacándose la reja del balcón exterior.
21) Heladería
Ariztegui (Avellaneda 368)
Don Cornelio Ariztegui puso una librería llamada El León,
que funcionó desde 1918 hasta 1921 en el edificio de
la Sociedad Española de Socorros Mutuos (en frente).
Cuando finalizó la construcción de la propiedad
donde hoy está la heladería mudó la librería
a ese local. En el año 1937 abrió el Bar Los Ángeles
en el mismo local, que tenía una vidriera, y era muy
concurrido sobre todo al mediodía porque la gente venía
a tomar el cafecito y a jugar a la generala.
En 1954, el hijo de Don Cornelio y su señora ponen la
primer heladería de Madariaga, donde actualmente está
el garage de la casa. Esta fue la primer heladería con
local y los primeros helados artesanales de Madariaga. En 1978
cuando Don Cornelio cerró el Bar trasladaron la heladería
al espacio que ocupa actualmente.
Don Cornelio Ariztegui fue fundador y presidente del Club El
León.
22) Joyería
y Recuerdería París (Avellaneda 372)
Entre el año 1911
y 1915 nace en Madariaga “El Regulador” también
conocido por sus clientes como Casa Montes, en honor de su propietario
Don Ángel Montes, quien se dedicaba a la reparación
de relojes. Este local estaba ubicado enfrente de la actual
Joyería París. En el año 1925 el comercio
cambió de propietarios y se lo trasladó a la vereda
de enfrente, pasando a ser propiedad de Don Felipe Santiago
Corral con el nombre de Joyería París.
En esa época se trabajaba fundamentalmente relojería,
joyería y platería. Se fundía la plata,
se laminaba y después se hacían los trabajos:
hebillas, rastras, bombillas, cuchillos, dedales, etc. También
se vendían instrumentos musicales como guitarras, acordeón,
verdulera.
En el salón de ventas había dos fonógrafos
que servían para entretener a los clientes mientras esperaban
que les terminaran el trabajo encargado.
Desde 1976, un hijo de Don Felipe, se hizo cargo del negocio
manteniendo las características originales del salón,
desde la mesa de trabajo, las vitrinas, el torno y la mesa laminadora.
23) Antiguo Banco
Provincia (Avellaneda y Mitre, hoy geriátrico)
Aquí funcionó
el primer Banco Provincia y posteriormente el Hotel 9 de Julio
de la Flia. Dragojevich.
La ochava tiene en su parte superior la fecha de construcción
(1915); y en la parte superior de la puerta de entrada a la
casa de familia, sobre la calle Mitre, se encuentra el nombre
del propietario original de esta vivienda, Don Narciso Arce.
24) Pensión
de los Vázquez (Avellaneda 449, hoy local Anna Stesia)
La propiedad perteneció
a Don Narciso Arce, sobre la puerta de acceso, de doble hoja,
ubicada en el lateral izquierdo se conservan las iniciales “N.
A.”
Sufrió como casi todas las casas de esta loma tan alta
el desnivel causado por la instalación del asfalto.
Funcionó la pensión de los Vázquez que
daban comida a domicilio, los chicos iban corriendo por la calle
con la vianda para los bancarios, los maestros y los empleados
de comercio.
25) Sastrería
Caride (Avellaneda 475, hoy Bar El Bizarro)
En este lugar funcionó
durante muchos años la Sastrería Caride, donde
se confeccionaban los trajes y las prendas a medida y todo se
hacía a mano.
26) Zapatería
de Montellone (Avellaneda esq. Saavedra)
Esta esquina era muy pintoresca,
de Don Roque Abait, su terreno comprendía una cuarta
manzana, en el costado había un alambre tejido y un portón
y vendía pavos, pollos, corderos y gallinas vivos. Don
Roque salía en la semana al campo con un carro con varios
caballos y compraba toda la provisión, los sábados
y domingos abría muy temprano para la venta.
Hace aproximadamente 50 años lo compró Montellone
y puso su zapatería. Acá se confeccionaban los
calzados a medida y se hacían arreglos en general.
27) Casilla de madera
(Avellaneda 737)
Esta casilla está
construida en madera y fue traída por las familias pioneras
desde General Lavalle, a principios de siglo XX. Las casillas
que vinieron desde Gral. Lavalle a diferencia de nuestras ranchos
que estaban sobre la tierra, como venían de una zona
de terrenos muy anegadizos con cangrejales estaban sobre pilotes,
hechas de madera de pinotea.
En una similar por esta zona vivió el primer Intendente,
Don Domingo Cabrera. En la “Calle Ancha” también
había casillas de madera. Las mismas se armaban sobre
un armazón y éste era levantado entre muchas personas,
lo cargaban en la chata de un carro y las trasladaban armadas.
28) La Comisaría
(Irigoyen 528 casi Alberti)
Edificio de 1935, fue remodelado
en muchas oportunidades, es una casa de dos plantas con escalera
de mármol que conduce al piso superior en la que vivía
el comisario y su familia.
29) Lo de Mucciarelli
(Irigoyen y Alberti, hoy Helados Maiolo)
En esta edificación
funcionó la “Casa Mucciarelli” que vendía
materiales para la construcción. Tiene paredes altas
sin cornisas ni molduras ni balaustradas.
Las vidrieras eran amplias para tener mejor visión y
la entrada con ochava y por la esquina.
Sobre la calle Irigoyen estaba el local comercial y un terreno
para acopio de materiales y sobre la calle Alberti estaba la
casa de familia.
La gente recuerda a este vecino atendiendo personalmente el
negocio y luego con sus hijos, que funcionó durante muchos
años.
Su construcción se mantiene casi igual, no así
la casa de familia que ya no está.
30) Casa de “Cholo”
Velarde (Urrutia 326)
Esta casa nació casi
con el pueblo. Su propietaria, la Sra. María Elena Arrechea
de Velarde quién vivió casi 100 años.
La ubicación era casi privilegiada, frente a la plaza
Madariaga. En su origen ha sido un sola casa grande y esto se
puede ver en la parte superior de la fachada, donde se observan
los detalles de decoración -como las pilastras que terminan
en dibujos geométricos- que son iguales en las dos casas.
La parte inferior de la fachada se nota modificada, pero en
lo alto luce su fisonomía original.
31) Casa Böhm
(Sarmiento 800, esq. Irigoyen)
El dueño se llamaba
Jorge Böhm, el primer fotógrafo de nacionalidad
alemana.
Se le reconoce a Don Jorge Böhm haber plasmado en fotos
la historia de los primeros 60 años de Madariaga, y también
a su hija Pupi que lo sucedió y continuó.
Vino con su esposa Clara, y se instaló a vivir en esta
casa.
Tenía un estudio muy bien montado que luego compartió
con su hija Pupi.
Además puso en el frente del local venta de accesorios
relacionados a la fotografía, pintura, papelería,
librería y hasta golosinas.
La entrada, con dos escalones de mármol en forma redondeada
todavía está, como así también la
puerta de acceso a la casa. El resto de la fachada ha tenido
muchas modificaciones que le han cambiado su aspecto.
Por la calle Irigoyen estaba el salón de arte donde había
almohadones, flores, cortinados, biombos, sillones para retratar
a la gente que llegaba.
32) Casa de Gorki
Cóccari (Irigoyen y Sarmiento, hoy supermercado La Cabaña)
Fue construida por Luis
Gualla. Es más baja que las primeras casas, sus revoques
son muy trabajados, casi recargados. Aquí vivió
la familia Cóccari, que tenían en el salón
una ferretería y venta de materiales de construcción.
Fue una casa de negocio próspera.
Sobre la calle Irigoyen estaba la casa de familia, moderna y
confortable en la que vivieron los ancianos hasta su muerte.
33) Antigua casa
de Paredi (Sarmiento 712, esquina Urrutia)
Esta casa se la conocía
como “lo de Paredi”, fue edificada por la familia
del Dr. Roberto Halliburton cuando el pueblo era muy nuevo.
Cuentan los memoriosos que la gente del pueblo en sus paseos,
pasaba por delante y el costado para admirar su estilo.
Aquí vivió muchos años la familia Halliburton
que estaba relacionada con los obrajes de leña y carbón
de los Montes Grandes.
Fue vendida en su momento
y comprada por Don Pedro Paredi que la habitó con su
familia y formó en los terrenos contiguos la agencia
y talleres de automotores, que por muchos años representó.
34) Casa de los
Cemborain (Urrutia 694 esq. Sarmiento)
Esta casa edificada en la
década del 30 fue mandada a construir por Don Inocencio
Cemborain, igual que la que sigue por la calle Urrutia. Son
construcciones totalmente diferentes a lo que se venía
construyendo.
Su familia tuvo una de las grandes carnicerías locales,
en las que el propietario mataba su propia hacienda para la
venta y la vendía en el mostrador y a domicilio, con
una jardinera de carnicero.
Al cerrar la galería que tenía el aljibe quedó
en el medio del living comedor y ahí se conserva.
35) Antigua casa
Flia. Musso (Zubiaurre 45)
Es esta una típica
casa de la primera época de construcciones en la planta
urbana, en su interior presenta los cuartos corridos y corredores.
En esta casa habitaron Don Juan Sebastián Musso y su
familia, luego vivió allí una hija de los dueños
casada con Hugo Mondani, por lo que se la conoce, más
cerca de nuestras épocas como “la casa de Mondani”.
36) Antigua casa
de la Flia. Taverna. Viejo Hotel Teruel. (Rivadavia 600 esq.
Zubiaurre)
Esta casa está ubicada
donde finalizaba la planta urbana. Está edificada en
esquina con galerías abiertas al patio. Tenía
un salón al frente con entrada y otra entrada con zaguán
que comunicaba con varias habitaciones.
Hubo aquí almacén, un despacho de bebidas, comedor
y alojamiento. Durante muchos años fue ocupada por la
familia Teruel. Se hizo más conocido por el bar, muy
concurrido y popular al mediodía y noche por vecinos,
reseros, gente de campo y gente de paso, que encontraban aquí
un lugar para socializar. Un detalle importante y curioso: Don
Teruel, que era español hacía fantásticas
facturas de cerdo y todas las nochecitas servía en su
bar como si fueran las tapas en su España natal, la copa
para los parroquianos, pero con factura de cerdo caseras.
Alrededor de 1956/57 la inundación que hubo en la zona
dejó parte de su estructura bajo el agua, se dice que
había un metro de agua y que llegaba hasta sus ventanas
y que permaneció así hasta que cedió el
agua. Aún se nota las marcas dejadas por el agua en sus
paredes.
37) Antigua casa
de la Flia. Claveríe (Rivadavia 562, hoy Soguería
El Tamarisco)
Era un gran terreno donde
la familia de Julián Claveríe vivía y tenía
espacio para sus carruajes ya que trabajaba con una tropa de
carretas para carga tirada por caballos.
38) Antigua casa
de la Flia. Aranciaga (Moreno 639)
Esta casa fue una de las
primeras edificadas y sigue todos los detalles de las casas
de la época sobre la planta urbana, ubicada al borde
del terreno, con zaguán y puerta cancel y ventanas a
cada lado. Está distribuida en forma de U con galería
y aljibe central, en terreno de 50 mts. Fue construida con ladrillos
de barro y luego revocada.
La edificó el Sr. Etchevest para su familia. Se la conoce
por “la casa de los Aranciaga” porque ellos la alquilaron
por más de 40 años.
39) Casa de Cucco
(Moreno 676 casi Urrutia)
Es un casa de la tercera
etapa de construcción, más baja de altura; posee
fachada muy trabajada con formas geométricas. Fue casa
de familia y al lado había un galpón. Esta casa
fue habitada por la familia Cucco Giancardini.
El frente de la casa fue tapiado, se entra y se sale de la casa
por un lateral.
40) Tienda Los Amigos
(Avellaneda esq. Moreno)
Su primer propietario fue
Don Pedro Moneta en 1915, y más tarde Velarde y Sierra.
La construcción data de 1924 como se observa en su ochava.
En la parte superior tiene una importante guarda a lo largo
de toda la fachada.
Fue un anexo del Hospedaje Central de Sierra y Velarde que construyó
este edificio porque el hotel le quedó chico y terminó
siendo luego un almacén. Luego lo vendió al Sr.
Gasbarro, quien tuvo un almacén de ramos generales y
luego a Don Saturnino Blanco, quien continuó con el rubro
de almacén y ya para este entonces abarcaba una cuarta
manzana (llegaba hasta la Panadería La Espiga de Oro).
41) Casa Cosme (Avellaneda
y Moreno)
Alrededor del año
1910 Don Cosme Martino comenzó a edificar este edificio
ocupando casi media cuadra por cada calle. Aquí vivió
Don Cosme con Doña Isabel y su familia. La esquina de
Cosme era un lugar de referencia en el pueblo.
En el comercio “Casa Cosme” se vendía de
todo, desde zapatillas, instrumentos musicales hasta agujas
de coser. También papelería, peluquería,
fotografía y bicicletas. Más tarde también
fue librería y juguetería.
Era un centro de reunión para los chicos del pueblo porque
Don Cosme organizaba carreras de bicicletas y partidos de fútbol.
Cuando salió el primer televisor lo instaló en
la cocina que daba a la calle para que la gente al pasar se
parara a mirar. Todas las tardes servía café con
leche con galletitas para todos los chicos de la calle, por
lo que también tuvo el título de “el abuelo
del pueblo”.
La construcción es muy sencilla y es una de las pocas
que tiene la ochava redonda.
42) Antigua librería
de Etchepare (Moreno 925)
Don Ramón Etchepare
era comisionista de comercio entre Madariaga y Buenos Aires;
tarea que ejercía viajando ida y vuelta en el tren.
Le compró a Don Narciso Arce esta casa, hermosa para
la época, lugar privilegiado como eran todos los cercanos
a la estación de ferrocarril.
Alrededor de los años 30 puso una casa de lotería,
cigarrería y revistas, que atendió hasta su muerte
junto a Doña Juana, su esposa
Sigue ahora en manos de la Flia. Guerra con negocio en el salón
del frente y todavía la gente más grande lo llama
“lo de Etchepare”.
43) Taller negocio
de Maneco Pasini (Moreno 943)
En el año 1929 Don
Héctor “Maneco” Pasini le compró a
Don Ramón Boiz esta casa ubicada en la calle Moreno frente
al Hotel de Sierra y Velarde. En ella vivió con su familia
y puso una armería con venta y reparación de armas
de fuego.
Se arreglaban faroles, planchas, radios y otros artefactos;
también había un espacio para las bicicletas.
Don Héctor les preparaba las bicicletas a los hermanos
Deluchi, a Marcaida, a Trianón, ciclistas que participaban
en competencias en la zona.
En el año 1938 la modificó y adaptó a su
negocio haciendo un local al frente en el que aún luce
un cartel que dice: Armería y Cuchillería “La
Confianza”.
Hoy sigue en manos de su hijo, sucesor que continúa con
el mismo ramo de negocio.
44) Casa de Don
Pascual Parizzi (Moreno 955, al lado del Hotel London)
Don Pascual y su hermano
Pedro vinieron de la vecina Maipú el día del remate
inaugural (8 de diciembre de 1907) a comprar terrenos para ubicarse
aquí con un negocio de acuerdo a su actividad, herrería
y carpintería de carruajes.
Pascual compró este lote sobre la calle Moreno y su hermano
el otro por el costado con salida directa a la Estación
de Ferrocarril. Por el fondo los patios de los dos terrenos
se unían. En el lote de la calle Dr. Carlos Madariaga
puso el corralón, y el taller de carruajes en el lote
de la calle Moreno, donde también hizo la casa de familia
y unos salones a la calle para comercio.
Este edificio es un modelo auténtico de lo que fue el
estilo de construcción de la primera época, posee
paredes muy altas, pilastras, frontis altísimo coronado
de molduras.
Después de la muerte de Don Pascual el negocio se cerró,
pero su familia vivió aquí por muchos años
más.
45) Antiguo Hotel
Central de Sierra y Velarde (Moreno 962, hoy Hospedaje Central)
La firma Sierra y Velarde
le compra a la viuda de Soubelet el hotel y fonda que trabajaron
desde 1909 y que pasó a llamarse de Sierra y Velarde.
Era en realidad una casa de pensión, casi siempre ocupada
por hombres que llegaban a trabajar en el comercio, oficinas
y empleos varios y que todavía no tenían su casa
o su familia. Era famosa por la buena comida y el trato cordial.
Las habitaciones eran grandes y había en cada una ocho
camas con armarios donde, como se estilaba en la época,
se acomodaban todos, aún siendo desconocidos. Recuerdan
que almorzaban y cenaban en la fonda ochenta pensionistas que
pagaban por mes.
El terreno ocupaba casi media manzana y en ella estaban las
cocheras, caballerizas y patios de usos diversos. Fue un hotel
de renombre que marcó toda una época de progreso
para la gente de trabajo.
El hotel ahora y desde hace años está en manos
de la Flia. Luna y sigue trabajando en la misma línea
con alojamiento para gente de campo y un bar con despacho de
bebidas.
El interior está casi intacto, aún con algunos
muebles de la época. El frente fue modificado varias
veces pero conserva la altura, le quitaron las ventanas altas
y molduras de la cornisa.
46) Casa de la Flia.
Magnoni (Moreno 1044, hoy sede de la U.C.R.)
Casa construida por los
años 20, posee una gran hall central al que desembocan
todas las piezas.
Fue construida por Don Juan
Magnoni, de Gral. Lavalle. Vivieron durante muchos años
hasta que se ausentaron del pueblo. En sus comienzos tenían
una tropa de carretas que llevaban carga desde Lavalle a Mar
del Plata pasando por este pueblo.
47) Antigua panadería
de Vieytes y Eyras (Moreno 1099, esq. Av. San Martín)
La panadería de Vieytes
y Eyras ocupaba media manzana con su terreno para la cuadra
de caballos, la panadería, los salones y la casa de familia.
Es una de las más antiguas del pueblo.
Fue la primer panadería con maquinarias, llamada La Delicia
por muchos años. En la parte superior, sobre la esquina
tiene la fecha de construcción: 1908.
Sufrió algunas modificaciones. Tiene doble ladrillos
en su construcción y los mismos están montados
en barro. Las paredes son de 40 cm. de ancho.
La edificaron Don Manuel Vieytes y Don José Eyras para
sus familias y su trabajo. Sobre la calle Moreno eran grandes
dormitorios y salas como para albergar a Doña Rosa Vieytes
con sus 8 hijos y a Doña Francisca Eyras con sus 12 hijos.
Por el año 1920, al fallecer Don José Eyras la
viuda y sus hijos pasaron a vivir a otra casa y en ésta
por muchos años más vivieron los Vieytes.
Todavía se la conoce como panadería de Vieytes
y Eyras.
48) Antigua casa
de la Flia. Ricci (Belgrano 1128)
Típica casa de época,
perteneció a Don Juan Ricci y su familia, luego a Don
Isaac Melón Gil y sigue en manos de sus descendientes
en la actualidad.
49) Casa de la Familia
Dragojevich (Av. San Martín 433)
Esta casona ocupaba en sus
orígenes media manzana sobre Av. San Martín.
Fue edificada por Don Antonio Urrutia, en los años 20
y en ella vivió él y su familia por muchos años.
Quedó en manos de sus hijos, algunos de los cuales edificaron
en los terrenos del frente. Dando a la calle tenía un
alto cerco vivo y alambre tejido. En su interior había
patios, arboledas, frutales, gallineros, galpones y el típico
aljibe.
Después de los Urrutia pasó a manos del Dr. Carlos
Macías que puso por algunos años una clínica,
y de él a los Dragojevich que tuvieron pensión.
Se mantiene genuina en toda su edificación y la puerta
del zaguán y puerta cancel son originales. En la parte
superior se observa el año de construcción: 1918.
50) Casa de la Flia.
Olivencia (Saavedra 1000, esq. Dr. Carlos Madariaga)
Esta esquina, hoy muy céntrica
era muy alejada hace algunos años.
Esta casa ha sido bastante remodelada, también es una
casa de época que nunca fue revocada, pero que con ese
bolseado se ha conservado muy bien.
Había un almacén llamado “Los Laureles”
de la Familia Olivencia. La gente venía a comprar porque
vendían por cucharadas de las bolsas y de unos armarios
que había contra las paredes, fideos a cucharadas por
kilo, el azúcar, la harina y demás. También
vendían en local miel de su propia cosecha.
51) Antigua Casa
de Narciso Arce (Dr. Carlos Madariaga 465, hoy Escuela de Arte)
Fue construida en 1915 y
como todas sus construcciones tiene grabado el nombre completo
del propietario “Narciso Arce”, y en el portón
del costado están también sus iniciales. En el
frente se han perdido las balaustradas, pero en los laterales
están todavía.
Vivió la Flia. Campo. Fue donada por la familia hace
muchos años a la Colectividad Española, y allí
funciona la Escuela de Arte.
52) Lo de Althabe
(Dr. Carlos Madariaga 356)
Esta casa que por una larga
vida habitaron Doña María Telechea y Don Salvador
Athabe, había sido antes de Don Antonio Mondani que vivió
con su familia hasta que se ausentaron de Madariaga y pasó
a manos de la familia Althabe.
Está edificada en U con su galería a la que daban
todos los dormitorios. Tiene cocina en un extremo de la U y
en el otro extremo el baño, ya incorporado. En la parte
del frente hay una espaciosa sala y gran comedor. En el medio
tiene también un aljibe y en los fondos, hace muchísimos
años, en esta casa y en la de al lado, habían
dos molinos de viento.
En la parte superior tenía un adorno de yeso con la fecha
de construcción original; que fue cambiado por el año
en que se hicieron las refacciones (1983)
53) Casa de Don
Amadeo Goñi (Dr. Carlos Madariaga 236)
Esta casa perteneció
a Don Amadeo Goñi y a Doña Idea Donofrio, su esposa
(su padre la llamó así por la buena “idea”
que había tenido al venirse a vivir a la Argentina).
Está edificada sobre un gran lote de 50 mts. de fondo
por 20 mts. de frente, incluyendo la entrada del portón
directo al patio por un lateral.
La casa está construida en forma de U con sala y comedor
al frente. Las habitaciones dan a un corredor terminado en cenefas
de flor de lis. En un extremo está la cocina.
La casa se mantiene con sus pisos de mosaicos, cielorrasos de
pinotea, conservando su puerta cancel con vidrios biselados.
Si se observa su fachada se admira su arquitectura en detalle:
las pilastras, la cornisa, los rebordes.
En esa cuadra, por muchos años había sólo
dos casas: la de Doña Micaela y Francisca Urrutia (ahora
la mitad demolida, donde está Telpin) y la de los Goñi.
54) Casa de Monteserín
(Dr. Carlos Madariaga 226)
Fue edificada por Don Ángel
Monteserín para vivienda con su familia: su esposa, su
hijo Lito y su hija Luisa.
Fue una casa de avanzada y muy admirada en su época,
su terreno era grande, ocupaba toda la esquina y por la calle
Sarmiento hasta la casa de Gualla en frente, en la esquina de
Sarmiento y Avellaneda, estaba ubicada la gran tienda “Los
Vascos”, de su propiedad (donde ahora está Giudice).
Esta familia ocupó ambas hasta su muerte y luego ha pasado
por otras manos.
55) Casa de Don
Ramón Rivarola (Dr. Carlos Madariaga 249)
“Lo Rivarola”
tenía al frente dos salones para comercio y por el lateral
y atrás estaba la casa de familia, que daba toda a un
gran hall cerrado. Tiene todavía gran terreno de fondo.
Don Ramón tenía aquí sus oficinas. Él
era representante de diversas firmas de la Capital Federal,
principalmente antisárnicos y químicos importados
de casas extranjeras. También era intermediario de trámites
y representante de una compañía de seguros entre
otras tantas actividades. Esta oficina era muy concurrida por
amigos, público y clientes.
56) Casa de la Flia.
Climenti (Dr. Carlos Madariaga 99 esq. Moreno)
Esta casa, similar a las
construcciones de la época, ocupaba media manzana entre
salones comerciales, la casa de familia y terrenos.
Fue de Don Manuel Pérez Silveira que se la vendió
a la familia Climenti, que la habitó por más de
cincuenta años. Allí funcionó una gran
ferretería, un taller y una agencia de autos.
57) Casa de Patricio
Santos, hoy Flia. Mircovich (Moreno 1163)
Esta casa en la calle Moreno
fue de Don Patricio Santos, que vivió allí por
años con su familia; luego tras otros muchos años
en manos de su hijo, se vendió a Adrián Mircovich.
Es una casa más chica en su frente, es un rectángulo
con puerta zaguán y una ventana, porque Don Patricio
construyó la mitad, pensando hacer la otra mitad algún
día, y la final quedó así. Luego fue comprada
por el actual propietario que le agregó la parte nueva.
Obsérvese en su puerta el detalle del llamador o aldahaba.
58) Casa de la Flia.
Latuf (Uruguay 47)
Es una casa típica
de la primera época de construcción en el pueblo,
construida en forma de U con patio al medio.
En la parte superior, sobre la entraba del zaguán tiene
las iniciales J.L. 1927 pero no se conoce el año de construcción,
la fecha que figura en la fachada puede ser la del año
de remodelación, porque se estima que es anterior a ese
año.
La fachada original era simétrica, ya que del lado derecho
falta todo un cuerpo del edificio, idéntico al del otro
lado, con otras dos ventanas; que fue demolido para la construcción
de otra casa. Quedó el frente con medio metro más
de pared, pues al bajar la calle su zócalo quedó
más alto y hubo que agregar dos escalones.
Fue habitada por Don Jorge Latuf y su familia cuando se instaló
en este pueblo proveniente de El Líbano para dedicarse
a la compra de frutos del país y venta ambulante de mercaderías.
59) Casa de la Flia.
Gómez. (Martínez Guerrero entre Lavalle y El Tala)
Esta casa fue construida
por la familia Garcia Urruty en el año 1915, y desde
el año 2005 pertenece a la Municipalidad.
Como la mayoría de las primeras casas que se construyeron
posee ventanas altas equidistantes, planta en forma de U con
habitaciones conectadas entre si que dan a una galería
y ésta a un patio central. Los techos, pisos y carpintería
son de pinotea.
Fue una casa de categoría que se conserva genuina, y
aquí funcionará el Museo del Tuyú de característica
histórico regional.
60) Rancho de Doña
Pastora (25 de Mayo 244)
Este rancho tiene muchos
años y fue siempre de la familia Saganía, Doña
Pastora contaba que fue levantado por su familia cuando en la
manzana no había otra casa.
Según me contó se pudo mantener en pie porque
ella, aún cuando se quedó sola, cada año
lo embarraba y encalaba lo que hizo que sus paredes no se desmoronaran.
Es rancho típico de la zona, dos piezas corridas, una
cocina y una pieza, techo de chapa a dos aguas, y para preservarlo
de los temporales, techo con buena caída de agua y bajo
para no ofrecer resistencia al viento. Sin ventanas, con puertas
encontradas y opuestas como era costumbre, por lo general en
terrenos fiscales se ubicaban varios.
Este rancho que Doña Pastora llamaba “mi rancho”
y que mostraba con orgullo, es una fiel referencia de lo que
fueron los ranchos de adobe y chapa, que ellos mismos levantaban
con poco gasto y apoyados en una buena cumbrera.
De estas casitas había cientos, poblaron nuestro pueblo
con gente de trabajo y se mantuvieron hasta los años
1950 en que fueron casi prohibidos.
Agradecimientos
A María Rosa Arancedo (Bocha) por su aporte de las reseñas
de cada una de las casas.
A los alumnos de la EEM N° 1 año 2004 y profesor
Gustavo Dos Santos, autores del relevamiento fotográfico
“Las Casas de la Memoria”.