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| Óleo
de Prilidiano Pueyrredón "Un alto en el campo"
(1861). Museo Nacional de Bellas Artes. |
Prilidiano
Pueyrredón nació en 1823 en el seno de una antigua
familia porteña. Su padre era un prócer: el general
Juan Martín de Pueyrredón, quien fue Director Supremo
de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Este no ahorró
esfuerzos ni cariño para la formación de su hijo.
Así fue que se retiró de la función pública
y lo acompaño a Europa.
En
París Prilidiano se graduó de ingeniero y aprendió
idiomas. En 1850 perdió a su padre, a quien, dos años
antes, había retratado en un óleo que hoy se conserva
y admira. Había quedado claro que la verdadera vocación
de Prilidiano era la pintura, a la que se dedicó con entusiasmo
y su producción fue grande.
Prilidiano
no abandonó del todo las ciencias, y así por medio
de la arquitectura, contribuyó al crecimiento de su pueblo.
Diseño los planos para un parque en el paseo de Julio y construyó
el puente de Barracas en Buenos Aires.
Antes de los treinta años ya se había hecho famoso
en la sociedad porteña, pero al momento de morir (1870) había
sido olvidado.
En
la década de 1930, se redescubrió como la "conquista
de la pintura nacional". Fueron admirados sus paisajes y escenas,
pero sobre todo sus retratos, en los que se revela como un pintor
"humano".