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El pato

El
pato es un típico juego del campo argentino, nació
como diversión del gaucho y hoy es un deporte nacional. Ha
recibido este nombre porque se practicaba con un pato de verdad.
El pato muerto, relleno de cuero, hacía las veces de pelota,
provista de cuatro manijas de cuero trenzado.
Se elegía el campo de juego y reunidos los participantes,
el jinete que llevaba el pato aparecía en la mitad del campo.
Los jugadores montados en los caballos, comenzaban la persecusión
del pato. El objetivo era arrebatarlo y retenerlo. El que lo lograba
era perseguido por los otros jugadores, que de este modo recorrían
al galope decenas de kilómetros en todas las direcciones.
Por su peligrosidad y violencia desde el año 1790 (un bando
del Virrey Nicolás Arredondo fechado el 20 de Agosto de 1790,
prohibe el juego del pato) la práctica del pato sufre sucesivas
prohibiciones y seguramente prácticas clandestinas, resurgiendo
definitivamente en 1938, reemplazando al pato primitivo por una
pelota de cuero provista con seis agarraderas. El campo abierto
dejó su lugar a canchas perfectamente delimitadas. Cuatro
jinetes forman los dos equipos enfrentados. El árbitro lanza
la pelota y comienza el juego. Quien la alcanza primero no puede
tomarla, sino cachetearla hacia algún compañero. La
pelota se lleva con el brazo extendido, para que otro pueda tomarla.
Los goles se hacen depositándola en un aro con red ubicado
en el extremo de la cancha.
Es muy emocionante asistir a un partido de pato, que hoy en día
resulta un espectáculo muy agradable y menos violento que
los de sus primeros tiempos. |