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Ecología
La
ciudad está rodeada por un paisaje de campos; montes
naturales de tala, coronillo y sombra de toro (vegetación
autóctona de estos suelos); humedales y lagunas; ofreciendo
al amante de los deportes y de la vida al aire libre una interesante
propuesta turística junto a la naturaleza.
En las innumerables lagunas se observan juncales, duraznillos,
totorales junto a una abundante colonia de animales, tales como
nutrias, carpinchos, chajáes, teros, garzas, cisnes de
cuello negro, gallaretas, flamencos e innumerables especies
de aves de pequeño tamaño. La fauna ictícola
se compone de las especies habituales de la zona: pejerrey,
tararira, bagre y dientudo.
El Club de Pesca y Náutica General Madariaga de la laguna
Salada Grande es un lugar donde se puede alquilar botes, realizar
excursiones de pesca, paseos en yate; cuenta con guardería
de lanchas; proveduría y restaurant. Posee lugar para
acampar con mesas, parrillas, y además modestos Bungallows
para pasar la noche. Llegando al Club de Pesca y Náutica
se encuentra la Reserva Forestal provincial Laguna Salada Grande,
su importancia reside en que los montes de tala constituyen
la única vegetación arbórea natural en
la inmensa llanura pampeana. El lugar posee guardaparque.
La laguna Los Horcones está ubicada a 16 Km. de Madariaga
y a 13 km. de Pinamar por Ruta 74. El espejo tiene una superficie
de 300 has., sin vegetación que obstaculice la navegación
y la profundidad es de 1,50 mts. La laguna está considerada
como de las más dotadas de pejerrey de la provincia y
posee abundante alimento basado en camarones.
La Laguna
El Rosario, ubicada en la ruta 74, km. 1., es un espejo de agua
dulce de forma subredonda de una superficie de 600 has., sus
costas son de suave pendiente y agua clara, con una variada
avifauna y vegetación autóctona. En uno de los
sectores de esta laguna se está realizando el emprendimiento
inmobiliario Chacras Laguna El Rosario para que
particulares puedan disfrutar de ese paraíso.
Arboledas
de gran porte que se cierran como túneles son objeto
de admiración de quienes recorren las calles de la ciudad
y que se llenan de vida con las dulces melodías de las
aves que vuelan entre las casas.
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